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XIN NIAN HAO escrito por JL


Y llega ese momento tan especial. En el que, como bien dice este temazo de Mecano, hacemos resumen de lo bueno y malo, y que por una vez los españolitos hacemos algo a la vez…

Quedamos en casa de una amiga y nos ponemos a preparar tortillas y pà amb tomàquet como locos. Tiramos la casa por la ventana y sacamos las reservas de jamón que nos quedan en China, ese gran tesoro que llega en cuenta gotas con las esperadas visitas…una cena friki, divertida, en la que chinos y españoles nos reunimos con emoción mirando la hora en la televisión… faltan sólo 5 minutos!!!

Entonces Clara, una chinita del canal saca su móvil y pone la canción de mecano… nos emocionamos y al dar las 12 nos abrazamos y nos bebemos un chupito de tequila… seguidamente aparece Hu Jintao en la tele, qué guay!. Siempre he creído que la Nochevieja es un día de brujas, un día mágico… un día que va a marcar el año. Desde pequeño siempre me he comido las 12 uvas con precisión y nerviosismo… este año estaban carísimas! Quizás por eso empecé así la noche. Os cuento, que la historia no tiene desperdicio.

Vamos a un local llamado Blue en el que la mezcla cultural es bestial. Que si ves a una china con un africano, un pakistaní con una americana, una inglesa con un japonés….todos allí celebrando el año nuevo entre canciones de Shakira, Jackie Chan y Madonna… vamos…. Que hasta las 6 lo dimos todo… llega el momento de irnos y de coger los abrigos, porque os recuerdo que en Beijing algunos días estamos a menos 12.. total, que mi abrigo no aparece… el calor ese interno que te entra cuando vas pensando las cosas que llevabas en el objeto perdido cada vez es más fuerte… que si las llaves, el móvil…das un rodeo por la disco y na de ná… hasta que pregunto a los camareros y se hacen los longuis. Total, que digo a mi amiga Lucía que me llame, y el móvil empieza a sonar en la barra!!! Miro al camarero con cara de odio, cuando este va y me da también mis llaves… “Esto qué coño es?” –pensé. Un juego de pistas? El camarero me explica que una mujer que vende flores en la planta de abajo ha subido el móvil y las llaves… no me creo la historia. Pienso que son ellos quienes me han robado y que tienen el abrigo, lanzo la mirada más rabiosa del año 2009 al camarero y voy en busca de la vendedora de flores.

Le pregunto con mi limitadito mandarín que si le han dado unas llaves y un abrigo y me dice que sí. Suerte que aparece mi amiga Xiaoyu y le pregunta todo lujo de detalles. Una pareja! Una pareja fueron los grandísimos santos o hijos la gran puta que me robaron o se encontraron en la calle mi móvil y las llaves que estaban dentro del abrigo y les dijo a la vendedora de flores que los subiera al bar blue (en la cuarta planta) total, que la historia era cierta… pero no entiendo nada…¿por qué querían sólo un abrigo viejo, roto, sucio? Si alguien te roba… ¿preferirá el móvil que no un abrigo, no? Vale más!!!! Se aceptan sugerencias… ¿vosotras qué creéis?

Mis amigos y yo nunca compramos tantas flores como anoche. Según un proverbio chino para que llegue lo nuevo se tiene que irse lo viejo. Sin duda, me espera un año único y especial. Espero poder compartirlo con todas vosotras. Xin nian hao o… FELIZ AÑO!!!

LAMA TEMPLE escrito por JL




Después de estudiar durante más de diez años en un colegio de monjas te pueden pasar dos cosas: o te levantas cada día cantando el “Dios es amor” con ceniza en la cabeza o no vuelves a pisar una iglesia en tu vida. Digamos que yo soy de los que se le olvidó el padre nuestro al mes de salir del convento…Mi fe iba disminuyendo proporcionalmente con el paso de los años, cada vez más ateo, teniendo fe, pero en otras cosas que siento, como en la gente que con sólo mirarte sabe decirte que te quiere o que un abrazo se puede convertir en el regalo más increíble que nunca antes habías recibido… (Paro ya que me pongo tontorrón….) .
Total, que llego a China y aquí la religi
ón es algo que pasa totalmente desapercibido. Los chinos creen más en el dinero. Ahorran sin parar. Es algo increíble. Aunque ganen muy poco, tienen una capacidad de ahorro increíble (para que luego digan de los catalanes…) son super apañaos, aprovechan todo al máximo, rara vez salen de discotecas o a tomar unas copas y no necesitan la preciada “intimidad” que nosotros consideramos básica, así que pueden compartir habitación (7 ó 8 personas) sin problema. Bueno, pues en este ambiente tan ateo (que me encanta), empecé a visitar los lugares más carismáticos de Beijing. Que si la plaza de Tiananmen, la ciudad Prohibida, la Gran Muralla… hasta que llegué al Lama Temple. Es curioso, pero estando tan cerca de casa no lo visité hasta pasados unos meses de estar en Beijing. Sólo al entrar, ya te embriaga el olor a incienso y una sensación indescriptible. Es increíble la paz que sientes al llegar a ese lugar. Los chinos queman incienso delante de los budas, todo esto rodeado de monjes que se pasean tranquilamente por el templo. Desde aquel primer encuentro, los demás han venido solos… ¡con lo ateo que soy yo! ¿Cómo puedo sentir algo tan profundo al entrar aquí? Soy un Lama Temple adicto, por vocación, no por obligación. Me siento en una esquina de uno de los templos con las piernas cruzadas y medito. Es simple y mágico a la vez. Serán las buenas energías o el incienso… quién sabe… pero esto me ha enseñado que la “fe” o lo que sea no te la tienen que imponer, sino que cada uno de nosotros la tiene que encontrar.

MICHELINES A LA CALLE escrito por JL





“No aceptamos tarjetas, y menos de crédito… tienes que pagar los 6 meses en efectivo de golpe”. Así fue como me despachó aquella recepcionista de una conocida cadena de gimnasios. Hacía muy poco tiempo que había llegado a Madrid y estaba dispuesto a deshacerme de esa barriguita cervecera que me había acompañado a todos mis viajes…Fue una odisea hasta que conseguí ser socio…Que si había cola de espera de casi un mes… conseguir el dinero para pagarlo en metálico... Ya por fin cuando consigo ser socio, me doy cuenta que hay una lista para apuntarse a las clases además de la preparación de la mochila: la tarjeta de socio, el candado y llaves de la taquilla, que si la toalla para el spinning, la toalla para la ducha, la botella de agua, las chancletas, el champú, el gorro y gafas de la piscina, calcetines de recambio… una vez lo tienes preparado y te armas de valor para ir siempre están ahí los gym-adictos o las musculosas preparados para quitarte el sitio el único día de la semana que has
sacado un hueco para ir… y si sólo fuera eso.. te quitan la ilusión de deshacerte de tu barriguita mientras ellos sólo hacen que mirarse las abdominales en el espejo... y piensas: “¿Qué leches estoy haciendo yo aquí?”
Ahora lo recuerdo como una época un tanto extraña y ridícula, quizás sea por ir al gimnasio más por mejorar tu apariencia física que por salud, pero por lo que lo veo más ridículo es por ver cómo se lo montan en China. Alucina.
En el parque de al lado de casa a partir de las 7 de la tarde se convierte en un mega gimnasio al aire libre. Sin cuotas anuales, sin colas, sin musculosas ni gym-adictos… Hay para todos los gustos y colores. Aerobic, danza del vientre e incluso… ¡bailes de salón!. Y siempre hay sitio para todos. No han sido pocas las veces que me he apuntado a las actividades y te reciben como en casa. Se alegran mucho de que un extranjero participe en algo tan tan chino. También tienen una zona donde hay máquinas para ejercitar los músculos las 24 horas del día. La calle es de todos, ¿no? Pues aquí lo ponen en práctica como tiene que ser… se ahorran dinero, ganan en salud y de una forma sanísima!
Este sería un buen remedio para aquellos que quieren seguir manteniéndose en forma durante la crisis…

NI UN PELO DE TONTA escrito por JL





La chica me llamaba fogosamente como si me quisiera contar algo muy importante. Vestía con minifalda y un generoso escote. Me intentaba explicar algo que yo no alcanzaba a entender, mientras me invitaba a pasar. Yo le preguntaba ¿Cuánto cuesta cortar? Pero ella me sonreía amablemente y me decía que era muy guapo. Entre el desconcierto y mientas me ofrecía un vasito con agua caliente, unos tipos un tanto escandalosos, entre risas, salían de una habitación interior del mismo local pagando una cantidad de dinero a las chicas, mientras se despedían cariñosamente... Los chinos no se tocan, ni cuando hace mucho tiempo que no se ven, se limitan a un simple “Ni hao” y punto. Lo entendí todo, no era una peluquería corriente... No entendía como una pelu podía convertirse en un escaparate del mismísimo Red District Light de Amsterdam en plena calle de Beijing... y justo al lado, en la plaza del parque tienes a los viejecitos haciendo Tai Chi, caminando hacia atrás (el médico les dice que es bue

nísimo para la salud) y sonriéndote plácidamente. En las otras peluquerías, en las que te lavan, cortan y tiñen, pasan cosas muy curiosas. Por ejemplo, a una determinada hora del día, los currantes salen a la calle, se ponen en fila, dan al play en su radiocassette y hacen un baile como si de un festival de cole de monjas se tratase… un baile de lo más divertido, todo esto bajo su semblante serio e impasible. Luego nos quejamos de nuestros trabajos, aunque nuestra Puri también tiene que aguantar lo suyo en su nuevo curro en la ofi… Pero, tan sólo por un segundo, os invito a imaginaros lo que puede ser salir a la calle con todos vuestros compañeros de trabajo y hacer una coreografía al más puro estilo Grease y con vuestro jefazo de director coreógrafo… increíble, eh?

UN MÍNIMO DE MANDARÍN escrito por JL


Ya ha pasado casi un año que estoy por estas tierras… ¡Cómo pasa el tiempo! Me acuerdo una de las primeras veces salí a descubrir Shanghai durante el invierno pasado que hizo tanto tanto frío ¿os acordáis? Pues me encontraba perdido por las calles del más lejano oriente tomando un té verde tamaño gigante y necesitaba ir al baño urgentemente porque mi uretra iba a explotar. Total, que no me atrevía a hacer pis en la calle porque temía que se me congelaría al sacarla… en el lugar solo podía ver un restaurante chino de esos que son super elegantes, con leones en la puerta y esas cosas… que no son de los que entras desapercibido, vas al baño y te vas corriendo… No tenía otra alternativa… Me decido a entrar y ya tengo a 20 camareros diciéndome en un tono muy amable que me siente. Aunque me estaba meando, hago un esfuerzo enorme para sonreír sólo un poquito porque sé que si sonrío un poco más me puedo mear encima…Amablemente, les digo que necesito ir al baño en inglés. Parece que mi “toilet” no fue entendido por los camareros y me ofrecen de una forma muy cordial la carta. Notaba que mi uretra me pedía a gritos descargar, y con ese tono amable que ellos tienen les dije que no quería comer y que necesitaba ir al “washroom”. Otra palabra que no entendían, ya que el camarero que tenía más cerca separó la silla de la mesa para que me sentara. Estaba desesperado, no podía más… cuando veo a una camarera que me traía rápidamente un plato y palillos, iba a estallar… Ya fuera de mí, con una mano hice el gesto de limpiarme mi trasero para ver si así me entendían… entonces la camarera procedió a darme servilletas ya que entendía que me quería limpiar allí mismo… Ya sólo me quedaba una salida… sí, lo hice… me bajé la bragueta en medio del restaurante para ver si así ya lo entendían... Todos los camarer@s estallaron en una gran carcajada al entender lo que me pasaba… Es que imaginaos la situación… Llevaba 1 semana en China, y mi mandarín se limitaba a un triste y tímido “Ni hao”. A partir de ese momento, xishoujian (lavabo) se convertiría en una palabra inolvidable. Otra de las palabras que aprendí fue “meiguanxi” que yo entendí que quería decir “perdón”. Si pisaba a alguien en el metro o me tropezaba con alguien le soltaba el “meiguanxi” con una sonrisa de oreja a oreja. Hasta que un día llegué media hora tarde al estudio de grabación y le solté a la técnica “meiguanxi”… su cara era de sorpresa… entonces, mi compañera que habla chino y español me explicó entre carcajadas y con lágrimas en los ojos que “meiguanxi” quiere decir no pasa nada, y no perdón como yo tenía entendido…Lo curioso es como aún no me han partido la cara…


ELLAS SON PARA EL VERANO escrito por JL

Por fin llegó el momento. Divisé unas cuantas al final del pasillo y me acerqué lentamente hacia ellas. Como siempre, al hablarme en mandarín no me enteraba de nada, al final me decidí por la más cara. Paseé por todo el CALLEJÓN (super equiparable al Carrefú) con ella, orgulloso de poder llevarla a mi lado. Su compañía me daba seguridad y confianza. Aún recuerdo con añoranza el día en que nos conocimos... “Ellas son para el verano”, pensé. Fue espectacular, aquel día volví a nacer y me sentí mejor que nunca. También recuerdo el día que salí del salón de té y ella no estaba. No me lo podía creer. Nunca antes me había fallado. Quizás ella tenía demasiada libertad… “Debería haberla atado mejor”. Me sentí desnudo y solo en Beijing. La misma ciudad que antes había recorrido junto con ella. Cuatro meses de relación tirados por un descuido absurdo… “Un clavo quita a otro clavo” y a la semana ya estaba con otra. Esta tenía más clase, era más auténtica y con personalidad propia aunque me salió un poco más cara. Me enseña la ciudad de una manera diferente, aunque tengo que reconocer que intento “amarrarla” de una manera más fuerte para que no me pase lo mismo que con la anterior…estoy más pendiente e intento no dejarla sola nunca. Las bicicletas eléctricas son un invento cojonudo, te llevan a todos sitios, no gastas en gasolina y te permiten disfrutar al máximo de esta ciudad… aunque como sucede en el amor… siempre recordaré la primera, aquella que me robaron mientras estaba en el salón del té…En Beijing las bicicletas son para el verano... y para todo el año.

CAMINANDO SOLO escrito por JL


(Nuevos diseños creados por Arcatora)


Al llegar a China no me lo podía creer… ¡Por fin podría vivir solo! Después de estar más de 7 años compartiendo piso (en ocasiones habitación) llegó el momento de tener mi espacio, hacer lo que quisiera sin preguntar a nadie, sin la tabla de las tareas en la cocina que luego nadie hace, sin reuniones absurdas de limpieza, sin ruidos innecesarios, no tener que encontrarme en el lavabo cosas desagradables… YA PARO! Jajaja Pero lo que no me podía imaginar es que echaría tanto de menos todas estas cosas… Al estar en Pekín sin tener ni idea de mandarín es como vivir en una película durante las 24 horas del día. Salgo de casa en bici y me dirijo hacia el metro, milagrosamente llego siempre sano y salvo tras esquivar coches que no se paran en semáforos, bicis que se te atraviesan con padres que llevan a sus niños al cole, esquivando unas especies de carros cargados de mercancías que ocupan casi todo el carril… total, que llegas al metro en estado de shock siempre con prisas porque eso allí y en Pekín…¡Siempre llego tarde al trabajo! Cuando por fin consigues hacerte un hueco entre esa multitud de gente, como puedo saco mi libro de mandarín y todo el mundo te empieza a mirar de arriba abajo… como siempre, eres el único extranjero del vagón y eres la atracción principal de todos. Recuerdo un día que me puse colonia y todos me miraban con cara de repugnancia. Después me enteré que a los chinos no les gusta nada la colonia es más, por su piel no retienen el olor de ninguna fragancia. De hecho, hace unos 2 años era realmente difícil conseguir desodorante en China. Total, que en el metro sigues con tu película, la gente habla, te mira, pero no te enteras de nada. Eres tú y tus pensamientos. Cuando llegas al trabajo más de lo mismo. Mis compañeras son todas chinas y aunque saben inglés entre ellas hablan chino. Yo estoy concentrado en mi trabajo, de repente me asusto porque parece que están peleando pero no… luego me entero que es su manera de hablar. Me siento como un espectador de primera de una película en Versión Original sin subtitular…Luego vuelves a casa, y sigues encerrado en tu yo mismo y tus pensamientos acordándote de todo lo que has compartido con tus antiguos compañeros de piso. Creo que esta es una de las mejores maneras de conocerse a uno mismo. Los miedos, inseguridades, fortalezas, a la gente que quieres… todo sale a la luz estando solo ante un mundo tan distinto. Sin enterarte de cotilleos, sin saber de los famosos, ni del tomate, sin los realities que contaminan y camuflan nuestros ideales y sentimientos… Te conviertes en un personajillo que dice lo que le pasa por la cabeza sin filtros viendo la vida pasar…

CUENTOS CHINOS: PA TIRARSE DE LOS PELOS


Puntual a su cita, el corresponsal puritano en China (que no es un personaje, pesás, que es un tío de carne y hueso, existe, tiene DNI, familia, trabajo, come arroz-¡cómo no, en el país del sol naciente!-, vale, dejar de dar la vara con que es fruto de mi imaginación). Bueno, a lo que iba...que si queréis preguntarle algo sobre ese inmenso, desconocido y sorprendente país, sobre sus habitantes/as, sus costumbres, sus manías, sus gilipolleces (no son tan diferentes en eso).. pues...que no os cortéis, dejadle comentarios, pedidle que escriba sobre temas que os sean de interés y él intentará complaceros (¡¡¡a todaaaaasssss!!!! sí, una a una,jajaja....)


La esteticién insistía en que me quedarían muy bien los brazos depilados. Había ido por primera vez, ya que parecía el hombre lobo con los hombros llenos de pelos… Total, que me decidí y me hice los brazos. Más tarde las piernas… Después el pecho… No sabía donde estaba el límite ni cuando debía parar… Que si aceite de almendras, crema para después del depilado, el pastón que te dejas y lo peor: el dolor. Cuando sientes la tira de cera en tu espalda piensas “¿pero porqué? “Pero qué hago yo aquí en un sitio como este?” Al ser un osito andante la chica vería en mi una fuente de ingresos segura. Además… Me había vuelto un adicto. Era ver los pelos que asomaban y les miraba de forma amenazadora… más tarde la verdugo de mi esteticién acabaría con ellos de un golpe fuerte y firme. A medida que se acercaba la fecha del vuelo aumentaba mi preocupación al pensar qué haría cuando me encontrara en China hecho un hombre lobo y sentirme un bicho raro rodeado de pieles lisas que nunca han conocido la relación amor-odio de la cera. Después de casi un año en tierras orientales no encontré ninguna esteticién, ahora tampoco me preocupa. A esta gente les encanta el pelo, cuanto más mejor. Recuerdo una tarde, mientras estaba durmiendo tranquilamente en un parque de Shanghai, note un dolor leve en el estómago que me despertó. Me quedé anonadado cuando vi que una mujer me estaba tirando de los pelitos del pecho mientras su marido nos miraba sorprendido… era algo diferente, exótico, único y divertido. Ayer, sin ir más lejos, el taxista me acarició el brazo maravillado por esa mata de pelo natural tan suave. Yo, ni corto ni perezoso me desabroché los primeros botones de la camiseta y su cara fue de fascinación. HEN HAO!(Muy bien) fueron sus palabras de admiración. Mi compañera de trabajo que es de un pueblecito no muy lejano de Beijing, hace más de un mes que se marchó a Perú. Pues bien, una de las cosas esenciales que llevaba en su maleta era una moño de pelo postizo. Su nuevo trabajo es de mucha responsabilidad y gracias al pelo postizo estaba segura que parecería más responsable y tendría mayor capacidad de liderazgo. Ahora mi vello respira tranquilo, está alegre y luce más frondoso que nuca a la espera que permanezca mucho más tiempo en China… Yo, sin complejos, sin dolor y sin gastos innecesarios en esta sociedad…Si es que ya lo dice mi madre… ¡donde hay pelo hay alegría!.

CUENTOS CHINOS: ABRE LA MURALLA

Las güertas que da la vida...lo decía mi abuela. Pos sí, pero...¡¡¡muchas!!! Una vez tuve un alumno, seguro que fue allá por la prehistoria.... tímido, buen niño, o sea, de los que no te muerden los tobillos. Recuerdo sus gafitas y algunas anécdotas que contaré más adelante...en fin, que ese niño se hizo mayor y le perdí la pista. Un día, gracias al Facebook, nos volvimos a reencontrar...¿emocionante, verdad? Pues el niño ahora se había hecho mayor y había recorrido medio mundo, me escribía desde....sí, sí...intentar adivinarlo que os vais a dar con un canto en los dientes....¡¡¡PEKIN!!! (Y la manía que les ha dado a los chinos de llamarle Beijing si siempre ha sido Pekín). Oñiooooo, que es presentador de televisión...¿cómo? ¿que lo van a disfrutar las chinitas y nosotras no? Déjame a mí....Le propuse colaborar en mi blog y aquí tenéis el primer post, el chico promete...(con tan buenos maestros que tuvo... es que no tengo abuela)


Dejad un ratito las ocupaciones y prestemos atención a lo que nos ha preparado desde la otra parte del mundo.





Según un antiguo proverbio chino no se es hombre hasta que no se ha estado en la Gran Muralla China. Era la tercera vez que visitaba la Gran Muralla en 5 meses y no me había convertido en un superhombre... Una vez en lo alto, miré de reojo con algo de miedo (no creo mucho en los proverbios, pero nunca se sabe)a Xiaoyu , mi amiga de Qingdao que había venido unos días a visitarme y por suerte seguía tan femenina como siempre. Ella sería la Puri pero en versión chino. Me contó mientras nos comíamos unos noodles con mucho picante, que ella quería un hombre con dinero, que lo tenía claro. Estaba segura que si encontraba al hombre ideal pero sin dinero la vida sería mucho más difícil y lo pasaría mal. A mi se me atragantaron los noodles e intentaba hacerle ver las cosas de otra manera… Imposible. Se excusaba en que sus padres se lo habían inculcado y que para ella era muy importante. Tanto como hacer fotos. 1500 fotos en su estancia en Beijing. Fotos a todos los platos de comida. Incluso al desayuno improvisado de pan con mermelada y té (sin leche, por supuesto) que le había preparado a su llegada. Fotos en cada esquina incluso recién llegados a casa después de una noche loca. Las mujeres chinas, incluso las más Puris que buscan a un extranjero rico son de lo más curiosas. Van bonísimas con su vestido color rosa y su lacito en la cabeza… pero de repente algo pasa al levantar su brazo. Una mata de pelo asoma y te deja los ojos como platos. Te deja sin respiración pensando en que eso no puede ser, que es producto de tu imaginación… entonces el proverbio chino te viene a la cabeza y te preguntas: “¿Cuántas veces habrá subido a la muralla?” Increíble pero cierto. Tan cierto como que aquellas que deciden tener una vida más tradicional y casarse con un chino, tienen que pedir permiso para tener un hijo… ¿Puedo tenerlo en el 2008? Entonces el funcionario puede que te diga: “Lo sentimos mucho, pero está todo completo…Mejor para el 2009…”.




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