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NOCHE DE RONDA (2)


- ¿ Esta tarde hay baile en el hogar del jubilado, verdad?- suerte de la memoria que a veces vuelve en el momento oportuno.

- ¿ Me echas?- devuelve mi madre como si fuese un partido de tenis.

- No es porque te vayas....a mí no me molestas... es por el colesterol, si no haces ejercicio luego te pega un telele, te quedas lela y te tengo que cambiar los pañales como a Fernandito- menuda ráfaga de mala leche he disparado sin querer.


Soy medio gilipollas, perdón, gilipollas integral. Mira que me había propuesto madurar, prevenir antes que curar, ser más inteligente. Lo dicho, gilipollas sin remedio. La táctica de mi madre se ve desde el cabo Cañaveral, no hay sorpresas. Desde buena mañana me ha ido cargando las tragaderas, un, dos, un dos, un tirito por aquí, una indirecta por allá, va llenando el depósito y sabe de cierto que tarde o temprano explotaré, que no me sabré controlar. Coño, que es mi madre...que me ha parido...Se me disparan los bemoles y lo mío son bengalas de críos al lado de la mascletá... le chorreo lo que tengo que decir y lo que no. Me cago en todo....mira que lo sabía, ahora ya la he cagado, la muy cuca asume su condición de mártir, llora lo que no está en los escritos, me saca a flote el complejo de mala hija y con la flojera hace que me sienta la prima hermana de Jack el Destripador. Seré inútil, pero si lo sabía...no aprenderé, cuando quiero reaccionar ya tengo metidas las cuatro patas en la palangana.

- Desagradecida, más que desagradecida. Cría cuervos- sigue recitando mientras se pone el abrigo, suerte que Fernandito está roque.- Estoy apañada con tu hermana Fefi y contigo....una que para verla tengo que contratar a un detective...y mi Puri del alma, que me suelta con todo el cuajo que como me pase algo voy de cabeza a una residencia... Yo que me he dejado la piel por vosotras....-mientras habla quiebra la voz, cómo domina la interpretación.

- Mamá...he dicho una tontería y ya está....disculpa...no le saques punta al lápiz...

- Me lo has dicho muy clarito, guapa de cara...ya sé a lo que tengo que atenerme.

Portazo. Me siento culpable. Me he pasado veinte pueblos, me pierde la puta boca. Además estoy hecha una piltrafa, el dormir lo es todo y la digestión relaja todo el cuerpo, los ojos me piden descanso y yo, idiota, en vez de marcarme una siestecita para recuperar horas de sueño, pues comiéndome la perola. El móvil me saca de mis cavilaciones.

- Puri....estoy fatal...me da vueltas el comedor, no me aguantan las piernas...¡¡qué resacón, Puri!! – es la voz ronqueras de Rosita.

- Aquellos vientos...traen estas tempestades, amiga...- le recito uno de los refranes que me enseñó mi madre y eso hace que me mande un directo al estómago la mala conciencia.

- No entiendo, Puri, de qué vientos hablas...

- Es un refrán... que si le pegaste al alcohol anoche pues no te puedes quejar de lo que te pase hoy.

- ¡¡Qué nochecita...Puri....qué nochecita!!!

- Para habernos matao...

- Oye...una pregunta...es que estoy un poco confundida...tengo la cabeza más para allá que para acá....- parece que tenga verrugas en la lengua porque pronuncia fatal mi amiga.- ¿Jesús existe?

- Mujer....yo hice la comunión... no practico mucho pero creo que sí...-respondo ingeniosa aun sabiendo que no es una pregunta doctrinal.

- Menudo pedazo de cachonda estás hecha, joía más que joía.... Lo que yo quiero preguntarte es si Jesús estaba tan bueno como me pareció anoche o eran visiones por la debilidad de tanto vómito.

- Psss...ehhh...ummm...- me cuesta sacar una palabra que responda lo que me pregunta Rosita.

- O sea...¡¡¡como un queso!!!

- No me hables de queso, no me hables de queso...-me viene a la cabeza los lácteos Luisa y Alfredo.

- Mañana es el día...vamos...le tiro los tejos como que me llamo Rosa...si le gano el estómago luego le gano....

- Rosa...joder..¿vas un poco acelerada, no?

- Tía... tengo el jardín más seco que la mojama..¿me entiendes?

- Pues, no...los tíos nos olisquean como los perros en celo, huelen la necesidad y si te ven desesperada luego no te quejes de que te usen como un kleneex .

- Filosofía, filosofía...ya estoy harta de comerme la bola, Puri, tú has estado casada, tienes tu rollo con Fernando...¿quién me alegra a mí las Pascuas, tía?

- Yo lo digo por tu bien, tía...tú sabrás...ya eres mayorcita...

- Y tanto que soy mayorcita, como se me pase el arroz...

Mientras mi oreja derecha escucha las angustias de Rosita, la izquierda siente el llanto incipiente de Fernandito. No tengo mucho margen, cuando enciende la moto hay que acudir rápida porque luego se embala y no lo frena ni un muro de hormigón.

- Te dejo, Rosa, que Fernandito se ha despertado y está llorando a todo trapo.

- Vale, vale...mama responsable...oye, si mañana no te encuentras bien...no pasa nada.. no vayas a hacer un esfuerzo y luego lo pagues...

- ¿Cómo?-pregunto entendiendo sin querer entender.

- No, era un broma...cariño...es que tres son multitud.

- ¿Necesitarás una mamporrera, no?

NOCHE DE RONDA (Y 10)



González ha sacado la pistola y encañona a Rosita que ha salido de detrás del coche donde estaba en cuclillas medio mareada de tanto vomitar.

Suena un móvil. “Cuando amanece el día y el cielo pinta tus ojos negros, vaya suerte la mía que pueda verte en ese momento, se me nublan los ojos, se me envenenan los pensamientos....”

Me cago en la leche...¡¡¡Estopa!!! Si pilla la escenita Almodóvar, flipa en technicolor. Rosita, recién vomitada, encañonada por González que parece sacado de los hombres de Paco. La tensión desarmada por la cancioncilla de marras que desgrana sus notas desde el culo de la cabo Cola Rubia. Voto para que sea la banda sonora de la noche de Ronda. Si no fuera porque tengo más miedo que vergüenza me arrancaba con las palmas. Nos cruzamos miradas todos con todos y la propietaria del móvil se pone nerviosa porque no puede abrir el bolsillo. Típico y tópico, más rápido quieres ir, más vergüenza que te da y más se te resiste el botón. Absurdo pero jodido. Forcejea y forcejea, se carga el botón del bolsillo y después de mirar la identidad de la llamada abre el móvil nerviosa.


- Pedro, no, ahora no puedo atenderte, lo siento....luego te llamo, cari- aunque habla flojito el silencio de la noche nos permite enterarnos de todo.

- ¿Cari? ¿Cari?....¡¡no me jodas, Sandra, por favor...no me jodas!!

El pétreo González deja de encañonar a Rosita y arruga el gesto hasta llegar a una mueca de dolor que parece que le haya arreado un cólico nefrítico.

- González, por favor, que estamos de servicio... no montes una escenita ahora, por favor...te lo pido por favor...-suplica la poli.

- Yo pensaba que...me habías dicho que...me has engañado como un tonto...- el poli duro no para de articular frases inacabadas.

- González, no saques las cosas de quicio...una simple llamada, joder, luego hablamos...

- No, Sandra, no... Pedro no te llamaría a las cuatro de la mañana si tú...-González se derrumba como un castillo de naipes y se lleva las manos al rostro con pistola y todo, se apoya en el Corsa que ha servido de parapeto a Rosa y el silencio vuelve a apoderarse de la negra noche.

- No veas fantasmas, González...no hay nada, todo se acabó entre Pedro y yo...Supongo que tendrá algún problema o... yo que sé...- Sandra, ya se ha desvelado el nombre, intenta consolar a González que rehuye de que le ponga la mano en su hombro.

- Déjame...yo confié en ti...yo pensé que tú y yo...mientras me decías al oído que me querías pensabas en tu cari...me mentiste cuando me dijiste que todo se había acabado entre vosotros...¡¡¡cari, cari....!!! Me duele, Sandra, me has clavado una puñalada trapera...¿lo sabes?

- González- me parece poco cariñoso llamar por el apellido a tu amante pero supongo que los años de patrullar juntos tienen estas cosas- Estás sacando las cosas de quicio, se me ha escapado y ya está...joder, con el cari de las narices...no es para que te pongas así...estoy harta de tus putos celos- la poli nos mira a nosotras con cara de contrariedad- además, coño, estamos de servicio...nos va a caer un puro de los gordos... Luego, hablamos...

- No hay nada que hablar, Sandra, está todo hablado.


González se encamina al coche patrulla, se coloca en el asiento del conductor y se arrea un santo cabezazo contra el volante. Sandra corre para evitar que haga una tontería, abre la puerta del acompañante y se abraza a su compañero.

Almodóvar, ¡aparece ya!, lo que te estás perdiendo, una escenita de celos-amor entre dos polis como final de esta noche de locos, ¡qué oportuna la llamadita de Pedro! Total...sólo son las cuatro y media de la mañana....

Mientras Fernandito sueña con el rey León y el taxista chupa-chup debe estar rallando a otros viajeros con sus chistes malos, mientras el yogurín debe tener a mi amiga Luisa escocía de tanta gimnasia amatoria y Pinki y su compi medio idiota deben estar pengándole el palo a cualquier ser indefenso que pulule por calles oscuras, mientras, con el corazón en un puño, Rosita y una servidora estamos abrazadas a Jesús como si fueramos náufragos que se aferran a un tronco en un mar desconocido. Así, abrazados, en mènage a trois, escuchamos el llanto desesperado de González y las súplicas inútiles de Sandra, dos polis unidos por el amor. Vivir para ver.

Nos subimos en la moto en trío armónico y huimos del lugar del crimen. Cinco minutos después llegamos al portal de Rosita. Jesús cortésmente se despide con un par de besos a cada una.


- Te invitaría a subir...pero esta noche no sería una buena anfitriona- Rosita es consciente que ahora le vendrá el bajón de la tajada.

- Claro, claro...nada de tomar la última copa- Jesús bromea y es un magnífica oportunidad para verle la brillante dentadura y el imán que supone su atrayente sonrisa.

- Pues, nada...hasta otra- intento encontrar un fin brillante que no sale.Él asiente y como caballero medieval se enfunda el yelmo, o sea un casco amarillo chillón, y se dirige a su caballo metálico.

- Perdona, Jesús...creo que somos unas desagradecidas... una copa esta noche está claro que no...pero... ¿unas migas el domingo?- Rosita es una caja de sorpresas.

- ¿Migas?- responde Robocop.

- Migas, claro...¿no me digas que no las has probado nunca?

- Pues, no...seguro que me he perdido algo grande...-piensa durante unos instantes- De acuerdo, el domingo migas...yo pongo el vino.

- Tú...Puri...supongo que no lo tienes bien con el niño un domingo para comer. Quedamos contigo otro día,vale...

- Si no puedes tú...- se encasquilla Jesús.


¡Será hija de puta! La rescaté de la llorera del lavabo de la disco, la monté en un taxi y soporté al taxista cabrón con sus bromitas gilipollas, he olido vomiteras toda la santa noche, me han estado a punto de limpiar un par de choris descerebrados, me ha cacheado la poli como una vulgar delincuente...y la muy hija de fruta quiere al premio gordo para ella solita...¡Me cago en la madre que te parió, Rosita! Con estas amigas no hacen falta enemigas...

- Precisamente este domingo se lo lleva su padre al zoo.... ¿a las dos aquí en el portal, Jesús?

NOCHE DE RONDA (9)



Nueva parada, esto parece un via crucis. Miro el reloj y me alarmo, las cuatro de la mañana. Mi Fernandito soñando con Winnie the Poo y yo aquí en medio de la calle, en la negra noche sólo acompañada por un desconocido y por una amiga que parece una tubería de desagüe. Me agobio mucho y me entra un arrebato desesperado: quiero mi camita, quiero mi almohadita, quiero mis sabanitas con olor a vainilla... ahora mismo...no aguanto ni un minuto más....ya estoy hasta el mismísimo....¡¡hasta ahí!! Bueno, ahora que me lo miro como la que no quiere la cosa....pues...la verdad...como que no tendría... ninguno...no, no...ningún inconveniente en dejarle un hueco en mi cama a este monumento primo hermano de Antoñito Banderas.
¡Puri! ¡La noche te confunde!¡No seas una salida descerebrada! Jo, tía, a nadie le amarga un dulce y este es un Ferrero Roché calidad extra. ¡Fresca, mas que fresca! ¿Eres capaz de meter en tu cama al primer bombón que se cruce por delante de ti? Hace ya un tiempo que mi camita, mi almohadita y mis sabanitas huelen a vainilla como siempre pero también están heladas. Fernando no sube de Sevilla y mi piel y mi corazón necesita de zalamerías.
- No te muevas... las manos sobre la cabeza.- un voz femenina que no es la de Rosa me ataca por la retaguardia.- Nada de haceros los listos...¡Policía!
La ley de Murphy aumentada por una lupa astronómica y multiplicada por veinte. Sin tiempo de reaccionar, tengo a una poli que me empuja contra un coche y me empieza a cachear sin piedad.
- Ni un movimiento extraño, piernas bien abiertas y manos encima del coche- el vozarrón es de otro poli que cachea a Jesús.
Presento una estampa un poco absurda con las piernas abiertas. Me toca las posaderas como si pudiese tener algo escondido entre las bragas. Joder, yo esto lo he visto en las pelis pero nunca pensaba que me vería en estas. Me hace descalzarme para revisar los zapatos, no sé qué piensa que puedo esconder en los tacones...¿droga? No tengo yo bastantes problemas en esta vida como para hacerme camella. El bolso está en el suelo, me lo señala pidiendo que lo vacíe. Ufff... ¡¡vaya panorama!! Necesito espacio.... No hay cosas ni ná....coño, un bolso de mujer...un pozo sin fondo: las llaves, el móvil, pintalabios de promoción, compresa, muñequito de mi niño, tiritas por si me hacían daño los zapatos nuevos, una bolsa con peladillas de la comunión de la hija de Petra...en fin...los justo y necesario.
- Dame el DNI- me espeta muy serie una poli rubia a la que no me atrevo a mirar a la cara, solo he podido fisgonear un pelo largo rematado con una cola-. Purificación Llamas...- estoy tentada de decir presente pero me avergüenzo de la inocencia.
Como no hay demasiada luz se tiene que apartar un poco en busca del haz que despide una farola medio escacharrada para poder leer el resto de datos del DNI. Su compañero le pasa el carné de Jesús y se los lleva al coche de patrulla supongo que para saber si somos sospechosos.
- ¿Qué hacen ustedes aquí? –pregunta el poli que ronda los cincuenta años y en el que destaca un mostacho ya cano.
- Supongo que podían haber empezado por ahí.
Ole mi Jesús, ole sus cojones y su templanza. Nada de arredrarse...normal, si los choris no le han subido las pulsaciones menos los agentes del ordre, los defensores de las personas de bien.

- Responde lo que te pregunto, enteradillo.
- No me falte al respeto. Tengo mis derechos.
-Vaya....con que tienes derechos...pues mira...tus derechos me los paso yo por el culo...vale...y te voy a enchironar para que puedas estudiar bien tus derechos y no te moleste nadie.
- Tranquilo, González, están limpios- llega salvadora la afirmación de la poli que ha vuelto de las comprobaciones.

González mira a Jesús con chulería y desprecio, es una afrenta, espera una salida de tono de mi amigo para meterle un puro, lo está buscando. Jesús no rehuye su mirada, sus ojos azules se clavan como puñales en los del poli, no le tiene miedo. Duelo de titanes. Ahora quien nos miramos somos la poli de la cola rubia y una servidora, la nuestra es una mirada más amable, casi comprensiva, la mirada va acompañada de una media sonrisa que lo dice todo sin articular palabra. “Mira esos machitos como están afilando los dientes para demostrar quien es el gallo más valiente del corral”.

- Ufff... creo que ya está- ahora es Rosita la que aparece siempre oportuna.
- No se mueva, quieta ahí. Alto o disparo.

NOCHE DE RONDA (8)

Este tío tiene la sangre de horchata. No se altera ni que le venga el AVE de cara. Se ha quitado de encima a los dos choris como el que se toma un vermouth y ahora nos zampa un par de besitos de presentación como si tal cosa.
- Estos críos son la leche...hace cuatro días que se han quitado los pañales y ya van atropellando a la gente con una navaja ..los ponía yo a picar piedra y se les iban a quitar las ganas de ir asustando a gente de bien. - Ni que lo digas...acojonaditas estamos todavía- le suelto con toda sinceridad. - Por cierto...¿ qué hacéis por estos barrios? Son muy solit
arios, poco recomendables para dar paseos nocturnos.
- ¿Y tú?-me sale instintivo, a ver si el machito no tiene límite, total porque sabe todas las llaves matarile puede circular por donde se le antoje y nosotras tenemos el tráfico restringido.
- Muy rápida de reflejos- sonríe dejando ver unos dientes blancos como la leche-
Yo soy un hombre y como habéis visto me sé defender.

No me ha gustado el ataque de chulería de mister salvación. Lo que pasa es que hay otras cosas que me tienen ahora distraída y dudo que pueda obtener la concentración necesaria para recuperar mi objetividad. La luz de una farola me devuelve unos ojos azules cautivadores, su barba descuidada y sus facciones de estatua griega me tocan la membrana de la indulgencia. Esto no debería ser así, me da rabia, pero no tanta como debiera. Joder, las cosas si son blancas son blancas y si son negras pues son negras. No me gusta cambiar de criterio porque sus labios estén hechos para ser besados con locura. Me cago en diez, si la salida machista la hubiera hecho el chupachup del volante le hubiera pegado un buen soplamocos, pero no puedo con estos ciento ochenta centímetros de perfección que huelen a lavanda y que arrebatan una indulgencia que no debería conceder.

- ¿ Os acompaño a casa?- pregunta solícito.
- No, no hace falta...-respondo cumplida y orgullosa.
- Puri, ¿cómo que no hace falta? Llevamos una nochecita como para no tentar más la suerte...En circunstancias normales te diría que no, que tenemos dos patitas bien majas para valernos por nosotras solas y que no necesitamos guardaespaldas pero yo no quiero más sustos esta noche.
- Has hablado con sabiduría.

Otra vez. Si no hubiese sido por el pelo negro desordenado y juguetón que relucía de nuevo a la luz de la misma farola, si no fuese por eso...pensaría que era un pedante sin remedio. Si no hubiera sido por una voz poderosa y seductora que debía ser una maravilla susurrando palabras de amor, si no fuera, si no fuera... le hubiera soltado un improperio en hebreo a la última respuesta de la sabiduría...¡coño, que me ha dicho tonta!. Me tiene atacadas las defensas, empiezo a preocuparme seriamente, mañana pido hora para el médico de cabecera.

- Tengo un problema- dice el superhombre en voz baja.
¡¡¡Aleluya!!! Un agujero negro, un defectillo, algo que le devuelva a la triste humanidad...¡¡¡Aleluya!!!
- Tengo que llevarme la moto...la tengo aquí aparcada...y....
- Pues tráela...-Rosita es la ingenuidad hecha mujer.
- Ya... pero es que somos tres.

Sándwich de jamón y queso. Rosita detrás, como si fuera la chepa del conductor, Jesús en medio estirando los brazos para pilotar aquel mastodonte de moto y yo sintiendo su pecho puro hierro en mi espalda y sus brazos achuchando mis hombros. La nochecita se las trae. Jo, ahora que reparo... parezco la de Titanic...lástima que sea en inglés y no me sepa la letra...pero mola, mola mazo....Na nanannana nanna...

-Para, Jesús, para...no puedo más- la chepa vuelve a vomitar con renovadas ilusiones.

- Vaya noche que lleva la pobretica....-afirmo compasivamente mientras Rosa arroja bilis en la acera detrás de un Opel Corsa gris, se oye repiquetear el líquido contra el asfalto nocturno.
- La bebida tiene estas cosas- responde Jesús parco en palabras pero con sensatez.

NOCHE DE RONDA (7)

- Buenas noches,¿algún problema con mis amigas?

El que habla es un tipo que está apoyado tres coches más para allá y que a mí me parece un auténtico ángel de la guarda, no le faltan ni las alas, tiene una chaqueta blanca inmaculada que puede dar el pego. Los saqueadores nocturnos se giran con cara de malas pulgas. Los brazos en jarra y un bamboleo chulesco anticipan un intercambio de impresiones poco amistoso, no sé, no tengo la bola de cristal pero como que pondría la mano en el fuego que esto no acaba con besitos de buena voluntad.

- Gilipollas de mierda, ¿te ha dado alguien vela en este entierro?- la voz cantante siempre es el primero en abrir el fuego.
- Eso, eso...vela...vela...entierro... entierro...- el risitas hace oposiciones al premio Cervantes.

Se lleva la mano al bolsillo, coge una cajetilla de Malboro, le quita la cintita de plástico, corta el protector de papel, saca un pitillo y con toda la parsimonia de mundo se lo coloca en la boca y tiene los cojones cuadrados para dirigirse a los quinquis con toda la flema del mundo.
- ¿Tenéis fuego?


¡¡¡Es mi héroe!!! Yo esto lo he visto en alguna película, el puto Bond o el Indiana Jones o yo que sé....pero esto es increíble....éste es el bueno de la peli y viene a salvarnos...¡¡¡me cago en la leche!! Tengo que fregarme los ojos para cerciorarme de que no es un sueño.

- ¿Fuego? ¿Fuego? Te voy a meter un navajazo que te va arder los huevos...- dice el Pinki mientras se pone en posición de ataque

- Te vas a cagar, chaval- jalea el risitas en segundo término, siempre detrás.

La escena tiene su punto. Los dos atracadores agitándose nerviosos alrededor de aquel tipo de traje blaco inmaculado que se lleva con toda parsimonia el cigarrillo a la boca sin darle ninguna importancia al zarambuteo de aquellos jovenzuelos. Rosa y yo abrazadas como si nos fuera la vida en ello. Los choris pegando gritos como posesos, sacando los dientes y escupiendo al suelo cada dos por tres.¡Maleducados! Intentar sacar de sus casillas al flemático invitado nocturno adjudicándole a su mamaíta la profesión más antigua del mundo y lanzando amenazas cada vez más subidas de tono. No tienen huevos de tomar la iniciativa. Perro ladrador, poco mordedor.

- Rosa, ¿salimos por patas?- le susurro al oído a mi amiga.
- No, Puri... no podemos dejar solo a este muchacho...son capaces de matarlo- me dice Rosita con tono compasivo.
- Pues anda que nosotras le vamos a ser de mucha ayuda...-sale la venilla práctica.
- Lo único gritar.... Puri, yo estoy cagada...-siento como Rosa tirita.
- Rosita, Rosita... contrólate, por favor...con lo que has echado por la boca como para que te desboques por el culo....-me sale un humor negro, nunca mejor dicho.

Un poco más y nos perdemos lo mejor de la noche por estar de cháchara. Tres segundos. Pim pam pum. Una patada lanzada con una destreza milimétrica impacta en la mano del Pinki y manda la navaja a san Dios. Otra patada le impacta en la cara y lo tira panza arriba dejándolo ko técnico. Al risitas se le cortan las ganas de choteo de cuajo y que cuando se ve sólo delante del peligro opta por el pies para que os quiero y sale calle abajo corriendo que se las pela. Sin despeinarse, el benefactor retuerce el brazo derecho del Pinki por su espalda y le dice algo al oído. El Pinki suplica clemencia y jura que no volverá a molestar a criaturas indefensas. Magullado pero diligente abandona el escenario haciendo mutis por el foro en la misma dirección que su compañero. Colorín, colorado, el atraco se ha acabado.

- Buenas noches. No me gusta la violencia...pero hay casos en que es necesaria.
- Claro, claro...- no puedo articular palabra después de la exhibición de taekondo del fulano.
- Perdonad, no me he presentado...soy Jesús... encantado de conoceros, aunque sea en estas circunstancias.
- Puri y Rosa...encantada...- Rosa responde sin poder reprimir que se le caiga la babilla.

NOCHE DE RONDA (6)

La verdad es que aunque no le digo nada a Rosita ando un poquillo acojonada. Las calles por las que pasamos están poco iluminadas y es una zona algo despoblada, las casas son viejas y abandonadas. No sé, teníamos que haber cogido otro camino, pero hemos ido de cháchara y se nos ha ido el santo al cielo. Para que nos salga algún capullo de cualquier lado y nos pegue un susto de muerte. Coño, Puri, siempre tan agorera...


- ¿Ande van tan deprisita estas princesitas?

Un chavalillo de no más de veinte tacos con el pelo rapado al cero es el autor de la frase que no me hace ni puñetera gracia. Nos corta el paso y detrás aparece un coleguita casi clonado. Parece la noche de los calvos vivientes, entre el taxista y estos dos tipos, los peluqueros deben estar en la ruina. Camisilla a cuadros desabrochada dejando a la vista una camisetilla bastante sucia, chupa de cuero con unos cuantos revolcones, tejanos rahídos y botas militares. Mala pinta, qué quieres que te diga, las apariencias engañan pero me da en la nariz que esta vez va a ser que no. El segundo de a bordo tiene en la mano un peta, la forma de fumar es inconfundible. Va colocadillo y no para de reírse como un gilipollas.

- ¿Se os ha comido la lengua el gato? – pregunta el cabecilla disfrutando con la situación..
- Eso, eso...no tienen lengua...- el segundo ríe baboseando.
- Eh...tú, ¿qué es lo que dices?- me señala con un dedo a la altura del pecho el enclenque que lleva la voz cantante.
Se me corta la circulación de golpe. ¿Adónde acabará esta charlita? Empiezo a buscar salidas, no nos hemos dado cuenta y nos hemos metido en la boca del lobo, Rosita y yo tenemos las luces fundidas. Aquí parece que vive poca gente y por mucho que chille no me van a ayudar ni los gatos. Mientras que pienso en cómo pegarles esquinazo a estos tíos, el del d
edito me lo pone más cerca.
- ¿Pasas de mí, tía? Dime...¿pasas?- me apunta amenazante.
- No...- respondo bajito .
- Así me gusta....ya sé que no eres mudita...- el compañero sigue riéndose como un merluzo y me saca de quicio, tiene una risa de psicópata que hace que me empiece a cagar encima-. Mi amigo y yo hemos perdido el autobús....-risa de fondo- y no tenemos ni un duro para volver a casa...y ya es muy tarde, ¿verdad?- se gira al risitas que se desternilla sólo-. ¿Nos podríais dejar algo para comprarnos un bocadillo? Hay que ayudar al hambriento....-risa al canto del secundario.

Miro a Rosita y veo que está blanca como la harina. Intuyo que está haciendo esfuerzo para no volver a potar. No, por favor. Igual que me he partido de risa cuando le ha dejado para el arrastre los tejanos al taxista ahora no me hace ni pizca de gracia. El tema ya está lo suficientemente caliente como para que se le escape la tubería y líe la madeja a lo bestia. Cuando las cosas están mal, sólo puede pasar una cosa....¡¡¡que se pongan peor!!!

El silencio se puede cortar con un cuchillo. Perdón, no es del todo verdad, sigue la risa de
fondo, al idiota parece que le den cuerda para que se mueva el maxilar inferior, el muy imbécil supongo que se cree que está rodando Torrente IV. Vamos al grano, el horno no está para bollos, está claro que estos dos choris nos están atracando por todo el morro, el que lleva la voz cantante se ha hecho el simpatiquillo con el rollo del bocata pero yo creo que no va ser ni de sobrasada ni de foie-gras, si acaso de maría o de coca, eso casi seguro, me juego el meñique y no lo pierdo. Coño, a mí me cuesta mucho ganar el parné para que estos pazguatos me limpien porque sí. Yo sudo durante todo el día para que estos chorizos me hagan pagar el impuesto revolucionario por la noche, joder, que no...que no me sale de los ovarios, que hay que pararles los pies, que no tienen ni medio guantazo, no sé quien los va a parar ni quién les va a dar el guantazo entero pero que yo no suelto la mosca...que no, que no y que requeteno... Puri, no te subas que luego no hay manera de bajarte del tejado que estos pipiolos no son de la misma pasta que el calvorotas del taxista o que el Alfredito musculitos de queso...no, Purita, estos tíos tienen una mosca tse-tse por cerebro y tal como les pica así actúan. Prudencia, Puri, prudencia.

- No tenemos toda la noche para vosotras...no sé si nos habéis entendido bien....pero me estoy empezando a poner nervioso y cuando me pongo nervioso pues hago cosas que no tengo que hacer...- me dice amenazante al oído el Pinki, me he enterado por
que el risitas ha hecho un descanso en su ejercicio preferido y le ha azuzado por lo bajini “ Pinki, eres el puto amo”.
- No sé....yo no llevo mucho pero...- Rosita hace intención de rebuscar en el monedero de su bolsito pero la oscuridad no juega a su favor.
- No, Rosa, no...¡qué coño!- me sale del alma.
- Uyyyyyy.... nos ha salido flamenca la chiquita....-me toca la moral que un niñato como este que tengo delante de mí me diga chiquita en lugar de llamarme de usted como correspondería por educación-. Ya te he dicho que cuando me ponen de los nervios hago cosas que no tengo que hacer...hóstia, quien avisa no es traidor....- gesticula y gesticula sin parar-. Cojones, una vez que utilizo buenos modales esta tía se me sube a la parra...¡¡a la mierda!! Venga, apoquinar hasta el último euro que tengáis y rapidito o me voy a poner todavía más nervioso. Vale ya de cháchara...joder, la puta pasta...

Cuando acaba su discursito saca una navajilla y la abre dejando brillar un filo nada despreciable. Ya lo decía mi padre, cuando mi capital va a menos mi palabra no vale nada. Toca plegar velas, amiga. Yo no me fío un pelo de las intenciones de esta pareja de mongólicos. Para que me den un mal tajo y me envíen al otro barrio. Me jode darles la pasta por el morro, pero más me joderá hacer un viajito al infierno, porque yo creo que no me escapo de conocer al del rabo y las calderas... Bueno, achantando se ha dicho. Abrimos el monedero y empezamos a sacar billetitos. Ochenta euros que se van para el bocata de este par de mendrugos...¡¡¡una buena acción!!!

NOCHE DE RONDA (5)

Cruzar la discoteca no es tarea fácil, Rosita se resiste a seguir la línea recta. El trío Fama (Nati, Isabel y Pepi) sigue a lo suyo, les hago una señal inequívoca de despedida y las tías ni se inmutan, con ritmo y sin perder el paso levantan al unísono la mano y se contonean a lo goodbye my friend. De Sara solo acierto a intuir sus brazos lechosos, el canijo de las gafitas ha dejado los manoteos insensatos por unas maniobras orquestales en la oscuridad que son del completo agrado de mi amiga que no cesa de masajear su espalda de arriba abajo. A las SS ya ni me molesto en avisarlas, Rosita me pierde el equilibrio cada dos por tres y no es cuestión de dar un espectáculo innecesario.

Siento a mi amiga en las escaleras de la entrada y le pregunto al matón de la puerta de la disco por la posibilidad de disponer de un taxi. Nati y Susana han dejado el coche en una explanada cercana a la disco, Rosa no está para esperar mucho. Me estira una tarjeta blanca en la que hay un teléfono, llamo y un vozarrón desagradable, con tono de recién despertado, me advierte a gritos de que tardará un cuarto de hora como mínimo, me requiere el punto de destino y me amenaza con un precio que me parece abusivo...¡¡¡veinte euros por una mierda de carrera!!! Muchas ganas de trabajar no le veo al pájaro, ha hecho todo lo posible por disuadirme pero cuando no hay más tu tía, habrá que joderse.

- Puri, eres una tía cojonuda. Tú sí que has tenido suerte, qué crío más guapo que tienes...ser madre... yo siempre he querido ser madre...el problema es que o me intimido o nada de nada-sigue la tía con el lloriqueo alcohólico.

-Insemino, insemino...-le aclaro porque no puedo soportar escuchar una palabra mal dicha y no corregirla, herencia de una estricta educación de colegio de monjas.

- ¿Tú también, Puri...? Si tienes a Fernandito....¿para qué quieres inseminarte, hija mía? ¿Otro? ¿Quieres otro? Vas a tener un equipo de futbol, vida mía....

- No, Rosita, que se dice insemino no intimido....

- ¿Qué he dicho yo? Intimido...- se ríe como una posesa, a lo tonto, sin medida.

Ahora me entran los remordimientos. ¿Qué coño hago a estas horas con Rosita con un pedo como la catedral de Burgos en lugar de estar velando los sueños de mi gordito? Qué mala madre que eres Puri, golfa más que golfa. Pero... ¿no tengo derecho a divertirme? Si a mi madre le hace una ilusión enorme quedarse con Fernandito. La cosa es martirizarse, mea culpa, mea culpa....


- No tengo toda la noche para vosotras....¿ahuecamos el ala?- la voz viene dentro de un taxi.


Levanto a Rosita a duras penas y nos metemos en los asientos de atrás de un Renault Megane. Le recito la dirección al taxista, un calvito poquilla cosa que no para de rascarse la oreja como si tuviera garrapatas. Por la radio se escucha la Mari de Chambao cantando Déjame vivir. Ya me vale.


- Qué ....¿hemos chupao demasiado cristal esta noche, eh?- pregunta el calvorotas un poco impertinente.

- Sí, un poco...- responde Rosita un poco gangosa.

- Ya lo dice el refrán, hija mía- me pone de los nervios las confianzas que se toma este farfollas- Manolete....si no sabes beber pa que te metes....- suelta una carcajada de gilipollas como si tuviese alguna gracia la chorrada que acaba de soltar.

- Oye, simpático...¿cómo te llamas?- le replico con la adrenalina a punto de rebosar.

- Ignacio....Ignacio Sánchez Gonzalez...para servirla a usted y a la patria....-el conductor de primera acelera acelera se cree que está en el Club de la Comedia, no espera que le rían los chistes, se los ríe antes por si acaso.

- ¿Sabe usted una cosa?- empiezo a cargar la escopeta.

- No, yo no sé una cosa....¡¡yo sé muchas cosas!!- vuelve a reír y a rascarse la oreja, piojos no pueden ser porque no tiene ni un pelo de listo pero....¿sarna?

- Ignacio...querido....-tomo aire para no perder del todo los estribos, me conozco.

- Eh...si queréis cariño ya es otro precio....-mientras se ríe se le cae la babilla como un subnormal profundo.

- Eres un maleducado de cojones – le espeto con toda mi mala leche.

- No me digas, simpática...¿eso lo has pensado tu sóla o te ha ayudado la borracha esa de tu amiga?

- Puri...tengo ganas de vomitar- me dice Rosita que parece tener el don de la oportunidad.

Un frenazo del copón hace que casi nos dejemos los piños contra los reposacabezas delanteros. Se baja el tío como una mala bestia, abre la puerta de Rosa y la intenta sacar del coche con malas maneras.


- Fuera, fuera...lo que faltaba...que potes en mi coche nuevo....¡¡sal pa fuera, sal pa fuera ahora mismo!!


Yo estiro del brazo derecho de mi amiga y vuelve a sentarse

de un culetazo. El calvo vuelve a la carga y tira de Rosita otra vez, somos capaces de descoyuntarla tirando cada uno para nuestro lado. Me cago en toda la parentela del taxista a grito pelao pero el tío es más fuerte que yo y logra sacar a Rosa del vehículo, cuando mi amiga recupera la verticalidad coge carrerilla y le vomita en los tejanos.


- Jódete, bola de billar – le suelto riendo mientras el simpático es ahora el que no le hace la situación ni puñetera gracia.

El silencio de la noche devuelve el eco de nuestras risas. Recordando al taxista chupa-chup blasfemando en hebreo por el vomitado de Rosa nos entra un risa floja de esas que no se pueden parar ni que se te muera el canario.


- ¿Ahora quien me paga este estropicio?- imito al calvorota cuando se despedía de nosotras medio llorando.

- Santa Rita Rita Rita lo que se vomita no se quita..- la que imita ahora es mi amiga.- Mira que eres joía, Purita, ¡qué sangre fría tienes! El tiparraco fuera de sí y tú tienes los ovarios de soltarle lo de Santa Rita. No sé cómo no nos ha cruzado la cara....

- Vamos... le pego un punterón en los güivols que le corto el grifo para los siglos. Bien merecido se lo ha tenido el muy cateto. Por cierto, Rosita...¿queda mucho para tu casa?

- Diez minutillos más o menos... Si no me hubieran venidos esas arcadas pues ahora estaría roncando en mi camita... y tú con tu Fernandito...tan ricamente... Soy una desgraciada, siempre meto la pata...es que no sé...

- Stop. Basta, tía, de nada sirve lamentarse, tía...las cosas viene como vienen y esta noche habremos pisado mierda...

NOCHE DE RONDA (4)

Menudos especimenes te puedes encontrar en estos antros. A mí siempre me ha tirado más el jamón serrano que el queso pero es que el asalto de Alfredo ha sido fuerte de cohones. Menos mal que rápido he sacado el sable y he cortado la avanzadilla de raíz, sin contemplaciones ¡¡salidos a mí, menuda es la Puri...!! Se han perdido las formas, hacía tiempo que no salía de noche, pero noto que la peña cada vez desfasa más. No voy a pedir volver a los tiempos en los que para dar un beso tenías que pedir permiso a la guardia civil pero de ahí a saltarse todas las normas y toquetear el género cuándo y cómo te salga de allí, eh, va un buen tajo, amigas... Lo peor es que los tíos no aprenden, mucho metrosexual, muchos cursillos de seducción, muchos manuales de todo a cien de cómo tratar a una mujer, mucho internet y muchas chorradas pero al final siempre empiezan la casa por el tejado. Todavía hay gente que duda que procedan de los monos.... Me río sola. Intento localizar a las seis supervivientes de la noche de ronda. A Luisa ya la descuento, a estas horas debe estar probando los asientos reclinables del carro de Alfredo, me da repelús pensarlo.... Nati, Isabel y Pepi están moviendo el esqueleto, joder qué tías, no han parado en toda la noche... ¡qué animo! Será porque es viernes pero yo ya no estoy para tirar cohetes, una tiene una edad y todos estos fregaos le empiezan a venir grandes. Purita que ya no eres ni sombra de lo que eras, aquellos tiempos que acababas comiendo churros con la pandilla a las ocho de la mañana, aquellos tiempos ya no volveran.... Mira que llegas a ser exagerada, tía, ni que fueses Sara Montiel... ¡treinta tacos! ¡La flor de la vida! ¿Qué las flores hay que regarlas? Y tanto...pero a la que les echas un agüita a tirar para arriba como unas condenadas. Sigo la localización. Sara está en la barra teniendo un bis a bis con un canijillo de gafas, él manotea efusivamente y ella pone cara de no perder ripio pero de vez en cuando se le escapa un bostezo, nuestra gran habilidad...¡¡¡fingir!!! A Rosa no la localizo, está desaparecida en combate, no la he visto desde que entramos. Las SS, Silvia y Susana, están en medio de un grupo que tienen pinta de despedida de solteros, fijo, no paran de reírse como idiotas y de mofarse de uno que tiene una diadema en forma de polla y un delantal de criada filipina. ¿Alguien necesita más datos? El mártir. La semana que viene para el matadero. Busco y rebusco con la mirada por todos los rincones de la sala y no hay rastro de Rosa, no es normal, llevaba un vestido rojo chillón, como para no verla. ¿Estará en el lavabo? Ha llegado el momento de estirar un poco las piernas. La excursión no es moco de pavo, entre los machitos ibéricos que cuando abres camino te miran como si te perdonaran la vida, los que te miran como si tuvieran gafas de traspasar la ropa, las gachises que tienen el cigarrito en la mano y si te descuidas te dejan señalada, los borrachuzos que van descontrolados y te pueden clavar un pisotón en menos que canta un gallo, total, que hay que hacerse un seguro de accidentes para transitar por la disco.
- Benditos los ojos que te ven, Rosita....
- Ah....hola, Puri....- me responde mi amiga con los ojos llenos de lágrimas y la voz bastante
gangosa.
- ¿Qué te pasa?- pregunto preocupada.
- Me quiero morir.

La diplomacia nunca fue su fuerte pero la frase me ha sonado muy mal. Está apoyada contra la pared y mira al techo con gesto desesperado.

- Venga, mujer, deja de decir tonterías....
- ¿Tonterías, Puri? Estoy hasta los ovarios de esta mierda de vida- eleva el tono de voz y eso hace que me llegue un tufillo inconfundible, el aliento no engaña.
- Has bebido, Rosa....

- ¿Te crees Sherlock Holmes?- se empieza a reir mi amiga para luego hipear de nuevo.
- ¿Tal vez mejor plegar velas por esta noche, verdad?
- Todo es una mierda....¡¡¡no quiero vivir!!!- Rosa se aprieta las sienes con fuerza y empieza a preocuparme de verdad.

- Rosita, cuando te levantes mañana lo verás todo diferente...-le cojo de la nuca cariñosamente y sigo la táctica buena samaritana.

- No gusto a los hombres, tía, no gusto a los tíos....soy una mierda, una puta mierda.- no puede seguir porque el llanto la ahoga, le entran arcadas y está a punto de vomitarse encima del trajecito rojo rojísimo rojo.
- Te has pasado con los cubatas, Rosa, basta de decir tonterías....-intento animarla. - Mírame, Puri, ¿tú te irías a la cama conmigo? Mírame, y dime la verdad...nada de mentiras piadosas...dime, dime, con estos michelines, con las tetas caídas, dime....¿me echarías un polvo?
- No, yo no....
- Ves, lo ves...gracias por tu sinceridad, muchas gracias...
- Escucha, gilipollas, yo no, pero cualquier tío que sepa apreciar lo que tú vales, se iría a la cama contigo y al Amazonas si tú se lo pidieses.

NOCHE DE RONDA (3)

- ¡He ligao, tía, he ligao!- Luisa se le escapa el corazón del pecho y mira que tiene dos pechugas bienprominentes.

- ¿Quién es el afortunado?- le pregunto sin que se me note demasiado la desgana.

- Míralo, tía, ¿no lo ves? Está como un queso....


Luisa le ha pegado un culetazo a Anacleto desplazándolo de mi lado, el tipo se ha quedado estupefacto. Mi amiga no para de mirar para la barra, sin disimulo. Calculo, así por encima, que hay del orden de cincuenta habitantes en la barra oeste de la discoteca, descarto las de sexo femenino, unas quince, total me quedan treinta y cinco gachones. Aquí quiero yo ver a James Bond, nada de identificar asesinos, eso está más chupao que la pipa de un indio, todos tienen bigote recortadillo y cara de malo, así cualquiera, pero a Mr. Bond lo quiero olisqueando para reconocer el roquefort con patas. Título de la peli: En busca del queso perdido...¡seré gilipollas!

- He perdido la cabeza, tía....- mi duda es si algún día la tuvo sobre los hombros-. Pero es que ha sido verlo y perder el sentío....ufff.... entre que yo voy hecha una caldera y él que está como un queso- ¡vuelta con la burra al trigo!-, tía, se me ha ido la olla.

Mientras casca como una posesa, Luisa se coloca bien los rizos, se estira la faldilla, se sube los sujetadores para dar consistencia a los volúmenes, se vuelve a tocar el pelo....vamos, que su Romeo está como un queso y ella está como un flan.

- Puri, dime, Puri....¿estoy bien?- me pregunta sin ni siquiera mirarme.

- De fruta madre....

- Supongo que tendrá condones...- se gira y me pone una cara de horror .

- Luisa, esto...bueno...-no sé cómo empezar, creo que le va a sonar carrinclón, no sé, creo que le convendría sopesar un poco los pros y los contras, analizar fríamente la situación, saber las intenciones del quesito Caserío.

- No te gusta, no me lo digas que no me lo creo.... ¡Puri, que está como un queso, jodía!

Empezemos porque el queso no está entre los alimentos que me llevaría yo a una isla desierta y sigamos con que la pesada de Luisa me tiene la cabeza a estallar con tanta referencia láctea.

- No sé, Luisa, pero tal vez estás yendo muy deprisa...primero pregúntale sus aficiones, en qué trabaja, qué hace aquí esta noche...cosas de ese estilo....

- Puri, ¿estas chocha o qué coño te pasa? ¿Y si se me escapa este mirlo blanco?- Luisa cambia los lácteos por la fauna pajaril.

- Visto así....-respondo algo decepcionada.

- Míralo, Puri, con ese cuerpazo que tiene, para qué narices me importa a mí en qué trabaja o las aficiones que tiene...no quiero que me enseñe raíces cuadradas...

- Ya, ya, pues nada, niña... ¡¡a arar el campo!!

Luisa salta como un muelle y se dirige como un vendaval para la barra , coge por la espalda a su donjuán y le estampa un beso de tornillo que agota las reservas de oxígenos del queso. Enigma desvelado... Por cierto, ahora que lo veo de frente, coño, ¿Queso? Será un yogurín....yo creo que hace cuatro días que es mayor de edad. Esta Luisita le tira la guardería... Eso sí, músculos no le faltan, menuda exhibición....

- Puri, que me piro, vampiro....no me esperéis.... ya me buscaré la vida- me grita a distancia Luisa superando los decibelios de pachún pachún como puede.

- Qué prisa tienes...la noche es larga – le apunta por detrás un hombre a unos músculos enganchado, o sea, el queso.

- Bueno, cariño, tú mandas....- la frase de mi amiga me raspa los bajos pero la chica ha perdido la dignidad y está hecha una piltrafa.

- ¿No me presentas a tu amiga?

- Ah, sí.... mira Puri....-Luisa anda un poquillo contrariada porque pensaba ahuecar el ala y yacer lo antes posible con su juguetillo- Sí, mira....es Alfredo...

El yogurín se me acerca y me estampa un par de besos. Tal vez sea un poco susceptible, ¿o no? Puede que me lo haya parecido, ¿o no? Yo diría que este tío...¿o no? No creo yo que se haya atrevido a....¿o no? ¡¡¡ Me cago en San Judas Tadeo!!! Que el mamarracho este me ha puesto la mano en el culo.... Será costumbre ahora pero el tío me ha colocado la mano en el lugar de marras como el que no quiere la cosa. Joder, que no hacía falta. ¿Estrecha? Que no, que a mí no me toca quién yo no quiera. Ya me ha costado darle un par de besos a este chulito piscinas para que el tío se tome estas libertades. No me conoces, yogurín....

- Voy al lavabo, macizorro, no sufras, echo un pis y vuelvo, que no me escapo, eh....¡¡¡tigretón!!!

Que manera de perder la dignidad. Ya se rumorea que el amor es ciego. Bueno, amor, yo no sé si este muchacho tiene noticias de Romeo y Julieta o de los amantes de Teruel, me jugaría el meñique a que nada de nada. Atención, Mr. Roquefort se me acerca peligrosamente por la retaguardia de la oreja y parece que tiene intención de hablar. Como tiene que inclinarse un poquitín pues me deja la mano izquierda como el que no quiere la cosa encima de mi muslamen. Uy....uy.....uy.... que me parece a mí....

- ¿Estás libre, guapetona?- acosándome el tímpano con una voz algo gangosilla.

¿ Este tío me ha visto una bombilla verde en la cabeza? ¿Se cree que soy un taxi?¿ A qué viene tanto interés en mi persona?¿No tiene bastante con la sumisa Luisa? ¿Es un vicioso asqueroso de esos que les gustan los tríos? Cinco preguntas por segundo, vaya récord. Me falta una, ¿qué coño hace subiendo la mano por el muslo? Me lo miro con cara de mala ostia pero el tío que bizquea un poco me sonríe como un gamusino.

- ¿Se te ha comido la lengua el gato?- mientras formula una pregunta digna de un examen de la Nasa, la mano izquierda sigue subiendo peligrosamente y ahora además hace una ligera presión.

Pienso responderle pero me veo incapaz de hacerlo sin proferir una retahíla de tacos de los que se me escapa la babilla. En boca cerrada no entran moscas y visto la fauna que corre por esta discoteca creo que lo mejor es hacerme la despistada. Lo que pasa es que el chicarrón no entiende los mensajes subliminales y sigue con el acoso. Para mí que le hacen un test de inteligencia y sale negativo.

- Me gustas las modositas....- la frase me colma todos los colmos.

Acción, reacción....acción, reacción...lo vi el otro día en una peli muy chula... Los chicos del coro.... pues nada, ahora voy... Le cojo la huevera y como quería que hablara pues hablo.

- Pequeño saltamontes, ¿a qué no nos vamos a hacer daño?

El yogurín capta el mensaje a la primera, ya lo dice el refrán, a buen entendedor pocas palabras bastan, ¡y tan pocas!

- Vamos- le espeta en la cara a mi amiga Luisa.

- Pero...no decías que....

- Hasta otro rato, Alfredito...-le suelto provocadora a Mr. Musculines que serevuelve con desprecio cogiendo a Luisa por el brazo como si se le fuera a escapar el tren.


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