CORRILLOS escrito por BEA






¿Sabéis lo que son los corrillos verdad?, aquí también tenemos más de uno, las conversaciones son variopintas, y depende de adonde te arrimes puedes llevar un buen repaso o puedes librarte por afinidad.

Cada mañana, se forman varios, el primero de todos, el más numeroso en la puerta del colegio, las conversaciones, van desde la temperatura del día, (que os aseguro que ahora ya es fría del carajo), a la comida que toca, o la profe que no viene o que si viene.

Tras la primera toma de contacto, el grupo se disuelve, y ya se forman los corrillos, con una temática mas especifica. El corrillo del “escuadrón de la muerte” o también denominado “tertulia literaria” (porque a quien pillan lo fríen, cosen y repasan hasta machacarlo), pasan dos intensas horas en uno de los bares del pueblo, haciendo lo que mejor se les da..., crónica social.

Otro de los corrillos es el del café de las 9, este, está compuesto por un pequeño y selecto grupo de personas, algunos curritos, de los que levantan España, otros, jubilados, de los que se levantan mas pronto para estar mas tiempo sin hacer nada, y algún que otro vago por naturaleza que, se levantan pronto, para ver como los demás se van a trabajar, y ellos siguen pensando en como no hacerlo, (que ya digo yo que hay que ser listos para pensar mil maneras de trabajar menos y comer todos los días).

Las conversaciones de este grupito, son mas variadas, van desde la mala gestión política (porque algo hay que criticar), a la crisis, o a la mala cara de uno u otro, pasando por las 7 pastillas que todas las mañanas, uno de sus miembros senior, se mete entre pecho y madalena (que mete las pastillas entre dos madalenas para que le entren mejor y no le dañen el estomago, y luego dicen que cuando son mayores se abandonan).

Hasta que una buena mañana uno de los miembros catalogados como vagos, aparece de repente en la puerta del bar, armado de azadón y pala, y ante la sorpresa y conmoción de todos los allí presentes, alguien con un gran bondad le pregunta “””¿¿¿¿Niñooooo, llevas el manual de instrucciones de esooooooo??????”””””””, a lo que otro, el miembro senior de las pastillas y con la boca casi llena de magdalena aclaró: “””tranquilos que eso no se enchufa a la corriente, no le será difícil manejarlo”””””.

Pero, desde hace un par de días, todos los corrillos tienen el mismo tema de conversación, nooooooooo, no es la crisis, ni la falta de lluvia, ni la puñetera helada de la noche anterior que nos hizo bajar a – 5º C, no, adivinar....,vale os lo cuento, ¡¡¡¡¡¡¡¡LA BODA DEL SIGLO!!!!!!!!!, os lo anuncie, que salíamos en la tele, mira que lo avise, pues hemos salido.

¡¡¡¡Y como para no salir!!!!!, la primera boda homosexual en el pueblo (normal somos pocos) y la primera de la provincia que ya es clase ehhhhh. El evento fue ayer sábado, organizado a tope, ¿mirones? La plaza estaba saturada, las fuerzas del orden no daban para sujetar a las masas enfervorecías. El traje de la novia, decepcionante, (cola tenia), pero era traje oscuro de corte masculino, algún toque de colorido pero poco.

Tras el enlace, (al loro que en las invitaciones de boda se prohibían cámaras o móviles en el salón de plenos donde se celebro), todos los invitados, (aproximadamente 17), se desplazaron hasta el salón donde disfrutarían del ágape, pero, aquí viene lo bueno, a la entrada del salón, como en toda buena boda que se precie, había un camarero con una bandeja y cuatro copas de cava, dos para los novios y dos para los testigos, cinta de color rojo y tijeras para inaugurar el banquete, y ¿a que no sabéis quien era el camarero?..., es mejor no decirlo, pero tras negarse a casarlo, tuvo que servirle. (Bien es cierto que el camarero tenía la cara de un color parecido al de los ajos cuando los fríes en exceso)

Y ¿¿¿¿a que no adivináis que pusieron de comida?????? Pues trucha al horno, y no es coña, ni tiene segundas connotaciones.

A la mañana siguiente, parto veloz a comprar la prensa provincial para poder documentarme mejor y poder daros más detalles, pero, el novio, bueno lo que sea, mi paisano, ya había adquirido todos los ejemplares para su uso y disfrute personal. Asi que espere al corrillo del café de las 9 para terminar mi documentación, y poder hacer una crónica completa para los ausentes al evento.

Ahora solo me falta escuchar al “Escuadrón de la Muerte”, que estaban ubicados en primera preferente y para no perder detalle, alguna que otra comió arroz y pétalos de rosa de los que les tiraron a los novios.

Como tras toda boda que se precie hay viaje de novios, ya os dire en que canal de televisión sale la dulce parejita para que todos os enteréis de primera mano.

MICHELINES A LA CALLE escrito por JL





“No aceptamos tarjetas, y menos de crédito… tienes que pagar los 6 meses en efectivo de golpe”. Así fue como me despachó aquella recepcionista de una conocida cadena de gimnasios. Hacía muy poco tiempo que había llegado a Madrid y estaba dispuesto a deshacerme de esa barriguita cervecera que me había acompañado a todos mis viajes…Fue una odisea hasta que conseguí ser socio…Que si había cola de espera de casi un mes… conseguir el dinero para pagarlo en metálico... Ya por fin cuando consigo ser socio, me doy cuenta que hay una lista para apuntarse a las clases además de la preparación de la mochila: la tarjeta de socio, el candado y llaves de la taquilla, que si la toalla para el spinning, la toalla para la ducha, la botella de agua, las chancletas, el champú, el gorro y gafas de la piscina, calcetines de recambio… una vez lo tienes preparado y te armas de valor para ir siempre están ahí los gym-adictos o las musculosas preparados para quitarte el sitio el único día de la semana que has
sacado un hueco para ir… y si sólo fuera eso.. te quitan la ilusión de deshacerte de tu barriguita mientras ellos sólo hacen que mirarse las abdominales en el espejo... y piensas: “¿Qué leches estoy haciendo yo aquí?”
Ahora lo recuerdo como una época un tanto extraña y ridícula, quizás sea por ir al gimnasio más por mejorar tu apariencia física que por salud, pero por lo que lo veo más ridículo es por ver cómo se lo montan en China. Alucina.
En el parque de al lado de casa a partir de las 7 de la tarde se convierte en un mega gimnasio al aire libre. Sin cuotas anuales, sin colas, sin musculosas ni gym-adictos… Hay para todos los gustos y colores. Aerobic, danza del vientre e incluso… ¡bailes de salón!. Y siempre hay sitio para todos. No han sido pocas las veces que me he apuntado a las actividades y te reciben como en casa. Se alegran mucho de que un extranjero participe en algo tan tan chino. También tienen una zona donde hay máquinas para ejercitar los músculos las 24 horas del día. La calle es de todos, ¿no? Pues aquí lo ponen en práctica como tiene que ser… se ahorran dinero, ganan en salud y de una forma sanísima!
Este sería un buen remedio para aquellos que quieren seguir manteniéndose en forma durante la crisis…

POR CADA MUJER


Por cada mujer que está cansada de actuar con debilidad,
aunque se sabe fuerte, hay un hombre que esta cansado
de parecer fuerte cuando se siente vulnerable.


Por cada mujer que está cansada de actuar como una tonta,
hay un hombre que está agobiado por la exigencia
constante de "saberlo todo".


Por cada mujer que está cansada de ser calificada como
"hembra emocional" hay un hombre a quien se le ha
negado el derecho a llorar y a ser delicado.


Por cada mujer catalogada como poco femenina cuando compite,
hay un hombre para quien la competencia
es la única forma de demostrar que es masculino.


Por cada mujer que está cansada de ser un objeto sexual,
hay un hombre preocupado por su impotencia sexual.

Por cada mujer que se siente "atada" por sus hijos,
hay un hombre a quien le ha sido negado
el placer de la paternidad.


Por cada mujer que no ha tenido acceso a un trabajo
satisfactorio y salario justo, hay un hombre que debe
asumir toda la responsabilidad económica de otro ser humano.


Por cada mujer que desconoce los mecanismos de un automóvil
hay un hombre que no aprendió
los placeres del arte de cocinar.


Por cada mujer que da un paso hacia su propia liberación.
hay un hombre que descubre que el camino a la libertad.
se ha hecho un poco más fácil.

EL REGALO


Lo tengo mareao. Se cree que me he olvidado. Menuda soy yo para los cumples. Tengo una libretilla con todo apuntado. 18 de noviembre, cumple del Barbitas.

Mi regalo tiene que ser sonado. Yo no conformo con el detallito comprado deprisa y corriendo, no, amigas, yo quiero un regalo que deje huella. Jordi ha significado mucho en mi vida y quiero esmerarme.

El problema son los tíos (me he dejado toda la materia gris pegada en la reflexión). Me refiero a sus regalos. Las tías somos un chollazo, tenemos un abanico de posibilidades, de todas las modalidades y todos los precios. Para los rumbosos (banqueros, ejecutivos agresivos, actores de fama, futbolistas de renombre y otros golfantes) pueden marcarse un Ferrari Testarrosa (la de cochazos de lujo que me han caído a mí en esta vida) o un viaje a las islas Fidji y tienes a tu mujer contenta por unos días, ¿a que sí? Vale, que los euros van más escasos ...pues pasamos a la gama media, la de pedruscos varios en formas y maneras (joyas para ellos), perfumes (caros, nada de los de bote de medio litro en el Carrefú), abrigos de visón y otras lindezas. ¿Todavía menos? Joé, una mujer se merece lo mejor, por debajo de estos límites ya estamos en el lindar de los presentes del día de la madre, que la verdad sea dicha, ¡¡¡ joden un poquillo!!! Que si el ramito de rosas (no de las buenas sino de toda a cien), caja de Bombones (con los problemas que tenemos para conservar el peso es un insulto más que un regalo) o el cd de las obras completas de Il Divo (se busca la parte sentimental en lugar de soltar la mosca como se debe). Lo dicho, las tías somos sencillas hasta para los regalos.

¿Pero ellos? Por Dios, qué calvario. En los tiempos de mi padre la cosa estaba facilita. Unos calcetines, negros, marrones o a lo mucho con algún dibujo geométrico. Una docena de gayumbos Ocean, blancos, de algodón inmaculado, de los que marcaban la huevera como ningunos. Una bata marrón a cuadros, un pijama gris, cosas así. Nada de esas exquisiteces que se llevan ahora que tienen más colores que la paleta de Dalí. Y si ni una cosa ni la otra, pues una corbata. Clásica, seria, a lo mucho estirar, con cuatro rayitas paralelas y punto pelota. Nada de las que están sembradas de Pato Donalds, de manchurrones, de colores que se pegan entre ellos o de inventos de diseñadores con estreñimiento mental.

Llevo semanas dándole vueltas al perolo. A un tío que va de original (en el fondo caga y mea por el mismo sitio que los demás) pues no le puedes regalar una cartera, o una pluma (el muy tonto es zurdo y se borra la tinta cuando escribe). No. Me dije, Puri, explota lo que llevas dentro. No, no me refiero al pornofo que me ha salido en el pómulo derecho. ¿Pornofo? Joé, tías, no estamos a la modé. Mi Pepa, la esteticién, dice que son esos granos que salen en toas partes de la cara y su origen que bien dice la raíz latina es Por no follar. Bueno, que me desvío de mi objetivo.

Lo primero que pensé fue en picarle al timbre a horas intempestivas de la noche, y emerger de un pastel gigante (de mentira, claro, sino me dejo un pastón en nata), yo salir embutida (literalmente) en un vestido rojo de raso que tengo para las bodas (cuando logro entrar dentro) y cantarle el hapivezdeituyu a lo Marilyn...vamos que de la sorpresa que se hubiese llevado le tenemos que llevar a Urgencia de la emoción. Problema, en el intento me cargué la cremallera del vestido. Primera opción al carajo.

Estos cuarentones , ya se sabe...les entra el hale hale, la pitopausia y se miran al espejo y el tipo que ven delante les deprime tanto que necesitan emociones fuertes que les saquen la criatura que llevan dentro. Seguí dándole a la máquina cerebral...¡¡ya lo tengo!!....una amiga mía me lo sopló y fue imaginarme al barbitas cayendo de mil metros con esa cara de carnero degollao y saber que era el regalo perfecto....bueno...casi perfecto. Tirarse en paracaídas...pues claro, lo habéis adivinao. ¿Casi perfecto? ¿Por qué? Joder, la experiencia subía a ....¡¡¡cuatrocientos euritos del ala!! A la misma mierda la operación rejuvenecimiento.

Luego pensé en pagarle un masajillo de esos que te dan con chorritos de agua en un spa..o una tailandesa experta (no pensar mal, joías)...pero me dijo Rosa que eso estaba ya más pasao que los dibujos animados en blanco y negro.

¡¡¡Allí estaba!!!! En aquel bendito escaparate. Oye, las cosas cuando menos las piensas, mejor te salen. Toda la semana dándole vueltas y al final ahí lo tenía, delante de mí y yo ciega. Me atrapó. Pensé ¡¡¡éste, para mi barbitas!!! No será de nadie. Cuando lo vea, cuando ejecute ese movimiento aparentemente inocente se acordará de su Puri. Lo importante es el corazón que se pone cuando se regala. Si le hubiese dado un relojazo de marca (fuera de presupuesto) se hubiera alucinado con sus múltiples funciones y a los cuatro días cuando se hubiese duchado y se le parase, se habría cagado en mi estampa. Si hubiese optado por unos zapatos italianos, a los cuatro días le apretarían como todos y maldeciría la persona que se los regaló. ¿Una gabardina? Por favor, ni que fuera a enseñar la pirula en cualquier parte.

No, amigas, seguro que cuando lo coloque en la vitrina del comedor siempre se acordará de la Puri. Le he hecho una fotico para inmortalizarlo.¿Qué os parece?





NI UN PELO DE TONTA escrito por JL





La chica me llamaba fogosamente como si me quisiera contar algo muy importante. Vestía con minifalda y un generoso escote. Me intentaba explicar algo que yo no alcanzaba a entender, mientras me invitaba a pasar. Yo le preguntaba ¿Cuánto cuesta cortar? Pero ella me sonreía amablemente y me decía que era muy guapo. Entre el desconcierto y mientas me ofrecía un vasito con agua caliente, unos tipos un tanto escandalosos, entre risas, salían de una habitación interior del mismo local pagando una cantidad de dinero a las chicas, mientras se despedían cariñosamente... Los chinos no se tocan, ni cuando hace mucho tiempo que no se ven, se limitan a un simple “Ni hao” y punto. Lo entendí todo, no era una peluquería corriente... No entendía como una pelu podía convertirse en un escaparate del mismísimo Red District Light de Amsterdam en plena calle de Beijing... y justo al lado, en la plaza del parque tienes a los viejecitos haciendo Tai Chi, caminando hacia atrás (el médico les dice que es bue

nísimo para la salud) y sonriéndote plácidamente. En las otras peluquerías, en las que te lavan, cortan y tiñen, pasan cosas muy curiosas. Por ejemplo, a una determinada hora del día, los currantes salen a la calle, se ponen en fila, dan al play en su radiocassette y hacen un baile como si de un festival de cole de monjas se tratase… un baile de lo más divertido, todo esto bajo su semblante serio e impasible. Luego nos quejamos de nuestros trabajos, aunque nuestra Puri también tiene que aguantar lo suyo en su nuevo curro en la ofi… Pero, tan sólo por un segundo, os invito a imaginaros lo que puede ser salir a la calle con todos vuestros compañeros de trabajo y hacer una coreografía al más puro estilo Grease y con vuestro jefazo de director coreógrafo… increíble, eh?

LOS CINCO Y LOS SIETE escrito por BOADICEA36





Hemos sacado la melacolía a pasear y nos ha devuelto los siguientes aires, nuestra amiga Boadicea36 nos comenta lo que le provocaron aquellos libritos de Enid Blyton:


Ah, qué novelas aquellas las de "Los cinco" con esos chiquillos y chiq
uillas modélicos y marisabidillos que siempre metían las pecosas naricillas en asuntos ajenos y le desbarataban los planes al malo....... Esos niños y niñas modélicos que me daban envidia por la libertad que disfrutaban ( se la pasaban explorando los jodíos) sin que les riñeran y a mí, niña criada en "tol toto" de una gran urbe, que no podía salir a la calle sola más que al colmado de la esquina y que sucumbió a una infancia sedentaria, la lectura de estos libros me llevaba por un momento a vivir esas correrías.......Pero sobre todo, lo que más me impresionaba eran las pedazo comilonas que se pegaban: aún resuenan en mi mente las descripciones de los festines pantagruélicos que se metían entre pecho y espalda antes, durante y después de sus andanzas.... Que si bizcochos de chocolate con limonada, que si bocadillos de lengua ( bien pensado, lo de la lengua...... pero en estos relatos todo parecía riquísimo) que si pudding de esto o lo otro, pastel de carne, cerveza de gengibre: hasta tortilla de patatas llegué a leer en una ocasión cosa que, hoy en día, me parece que fue más una licencia de la traducción que el cosmopolitismo de los mocosos......... Lo que sí es cierto, es que yo, a medio capítulo, estaba ya con un hambre del carajo, y tal mono de chuches y bollos suculentos que incluso interrumpía la lectura en lo más emocionante (del festín, claro) para ir a buscar mi propio estipendio y así sentirme totalmente inmersa en el relato. Sospecho que en las capas más profundas de mi "seluliti" aún se esconde algún donut de la época......... Pos ya véis, sin poder jugar al correquetepillo y con estos libros tan "apetitosos", que me estoy pensando que si llego a estar en yankiland que le pido daños y prejuicios a la Blyton esa y me pago la "liposssusssión" con la indemnización (bueno, si me diera también para un lifting.....je,je,je)



RECETAS PARA LA CRISIS (5)

RECORDATORIO

Manolo, el ex de Puri, se planta en su casa y le dice que no le puede pasar la pensión de 400 euros por Fernandito porque se ha quedado en paro. Puri le dice que no traga y que haga de canguro del niño, cosa que a él le sienta como una pata en los.... pero acepta al amenazarle Purita con el juez. Nuestra heroína se pone manos a la obra en la búsqueda de trabajo, tira de amistad de María José, empleada en una ETT que la envía a un trabajo de tarde (de una a ocho) en una oficinita. Puri, cándida ella, se encamina a ganar sus primeros 800 euritos, todo un fortunón.




-Pasa para adentro, ya te explicará aquella tus tareas, yo ahora tengo mucho que hacer.

La que me recibe con tanta amabilidad es una especie de cebolla con gafas que entiende por “mucho que hacer” sacarse cerilla de la oreja y pintarse los labios mirándose a un espejillo supercanijo.

-Mira, que soy la nueva y me ha dicho...
-Lo siento, ¿en la puerta no estaba Nati? Pues es ella la que tiene que explicarte lo que hacía Petra, a la que tú sustituyes- me corta sin darme opción a más.
-No, que es que ella...

-Tía, espabila, joder, ¿no entiendes el castellano? Es facilito- me empieza a hablar silabeando como si fuese una subnormal-. La que tiene que enseñarte tú trabajo es la de fuera, se llama Nati. Punto pelota.
-Pero es que... -Joder, cada vez las traen más tontas- se lo dice a una chica de pelo rizao que parece abducida por la pantalla del ordenata.
La que se dirige a mí con tanta amabilidad es una jovencita, le echo veintipocos, pero tiene cara de niña, y la carita angelical es traicionera porque lo que es educación la tiene en la parte del tacón.

-Perdona, no creo que me tengas que faltar- le replico suavecito-. Yo sólo te he pedido....

-Y vuelta, tía, yo no tengo todo el día para ti. Aquí trabajamos, ¿entiendes?

Segundo encontronazo con el concepto trabajo, parece muy flexible en esta oficina. La emperatriz Sisí, o sea, traducido, la que me pega gritos y me trata como una pelotilla de la nariz está leyendo una revista de moda mientras tiene desmontao todo el bolso encima de la mesa de trabajo y quiero intuir que está ordenándolo en horas de curro. Puri cállate, que María José ya te dijo que hay que buscar el punto positivo.


-Hola, Nati, ¿verdad? ¿Te llamas Nati, no?-la situación me ha vuelto algo torpe pero es que no quiero meter la patita.

-Ya te ha largao, ¿verdad?

-¿Cómo?

-La puta niña de los cojones- primer vapuleo al diccionario de los tacos.

-No entiendo. -Que ese proyecto de pija garrulilla, que se cree la reina de la oficina te ha mandado para mí. ¿Lo acierto?
-Pues, sí- ya me veo yo en medio del fuego cruzado.
-Pues mira, maja, una servidora tiene los ovarios como bolas de baranda, osease, que te vas para ya cagando leches - se ríe a carcajada llena con la expresión- y le dices de mi parte que si se cree que es una mierda pues no llega ni a peo.

-Perdona, yo...

-¿Me has oído, tía? No estoy de humor, ¿vale? Tengamos la fiesta en paz, contigo no va nada. No sé.

Estoy confusa, no me esperaba este recibimiento, tampoco esperaba una alfombra roja, pero leches, que me traten como una pelota de ping-pong pues tampoco. Creo que tendré que reciclarme, el trabajo está más jodío de lo que me pensaba.
Tengo dos opciones. Opción A: Me lo puedo tomar a la tremenda, sacar el genio que llevo dentro, montar un pollo de la hóstia y empezar con el pie izquierdo en mi nuevo puesto. Opción B: cargarme de paciencia hasta la coronilla, esperar que estas dos se les pase el carajote que llevan y un día de estos conocer mis nuevos cometidos. De momento encuentro la más sensata la segunda.

-¿Otra vez por aquí?- me mira con cara de asco la reina.
-Pues sí, Nati dice que eres la persona.
-¿Qué persona?

-La que tiene que hacer el honor.

-¿El honor? ¿Tú flipas, verdad?? Qué cursi, tipa....Honor... ni que fueses la Cayetana de Alba. ¿Te has fumado algo?
-Pues no, pero si llego a saber adónde venía, vengo preparada.

La niña masca chicle que parece que se le vayan a desencajar las mandíbulas. Las secretarias de hoy en día han perdido clase a la velocidad de la luz, ni porte, no comporte, parecen cabareteras, al menos esta que tengo delante. Hace un par de años que dejé de currar y veo que el espécimen secretaria modosita está en extinción.
Además ahora pasa de mí. Está ocupada pintándose las uñas y le suda el jigo que una servidora esté plantada delante de ella esperando que le expliquen sus funciones. Paciencia, Puri, Paciencia.
Me siento en una silla que hay frente a su mesa de trabajo.

-¿Quién te ha dado permiso para sentarte?- me suelta rebuznando sin dejar de mirar la obra de arte que se está haciendo en las uñitas.

-La misma que te ha dado permiso a ti a pintarte las uñas- levanta su mirada con ganas de fulminarme.
-Muy listilla, verdad, ¿de qué universidad vienes,maja?

-De la de la vida...te enseña mucho, por ejemplo a lidiar con gilipollas.

Ya te has pasado, Puri. No tienes aguante. Soy consciente de que ahora va a comenzar a lanzar fuego por la boca. Que me va a pegar un vocinazo de tres pares. Que se va a cagar en todo lo que verdeguea. Que me suelta un latigazo verbal de los que hacen época. Y el punto positivo de María José que vuela por encima de la oficina y se me larga por la ventana. Y tengo que volver con el orgullo debajo de las enaguas a decirle a mi querido Manolo que me han echao a la calle el primer día de curro. Me lo veo.

-Cógete ese montón de hojas y las ordenas cronológicamente- las señala despectivamente, con mucho desinterés-. Luego les haces agujeros y las metes en el archivador. Siéntate en aquella mesa y te ocupas de la línea 3. Toma nota de todo lo que te digan y después se lo pasas en una libreta verde que tienes encima de la mesa al jefe.

El ogro se ha calmado. Me la he jugado y me ha salido cara. Pero también me podía haber salido mierda. Dejo mi bolso en un colgador, me voy para la mesa que parece que haya sobrevivido a la segunda guerra mundial, no por antigua sino porque está todo manga por hombro. Me siento en una silla con respaldo, ufff...qué alivio. Y respiro. Las hojas son facturas y ordenarlas por la fecha no es demasiado difícil. La taladradora está oxidada y me jode algunas facturas cuando las intento agujerear. Suerte tengo que el teléfono no ha sonado.
Entre pitos y flautas son la una y media del medio día. No llevo media hora en este antro y ya tengo ganas de pirarme. Siempre decía mi abuela que los gitanos no quieren a sus hijos con buenos principios....espero que el dicho sea cierto, peor no podía haber entrao, con la pata izquierda y hasta el fondo.

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