CAMINANDO SOLO escrito por JL


(Nuevos diseños creados por Arcatora)


Al llegar a China no me lo podía creer… ¡Por fin podría vivir solo! Después de estar más de 7 años compartiendo piso (en ocasiones habitación) llegó el momento de tener mi espacio, hacer lo que quisiera sin preguntar a nadie, sin la tabla de las tareas en la cocina que luego nadie hace, sin reuniones absurdas de limpieza, sin ruidos innecesarios, no tener que encontrarme en el lavabo cosas desagradables… YA PARO! Jajaja Pero lo que no me podía imaginar es que echaría tanto de menos todas estas cosas… Al estar en Pekín sin tener ni idea de mandarín es como vivir en una película durante las 24 horas del día. Salgo de casa en bici y me dirijo hacia el metro, milagrosamente llego siempre sano y salvo tras esquivar coches que no se paran en semáforos, bicis que se te atraviesan con padres que llevan a sus niños al cole, esquivando unas especies de carros cargados de mercancías que ocupan casi todo el carril… total, que llegas al metro en estado de shock siempre con prisas porque eso allí y en Pekín…¡Siempre llego tarde al trabajo! Cuando por fin consigues hacerte un hueco entre esa multitud de gente, como puedo saco mi libro de mandarín y todo el mundo te empieza a mirar de arriba abajo… como siempre, eres el único extranjero del vagón y eres la atracción principal de todos. Recuerdo un día que me puse colonia y todos me miraban con cara de repugnancia. Después me enteré que a los chinos no les gusta nada la colonia es más, por su piel no retienen el olor de ninguna fragancia. De hecho, hace unos 2 años era realmente difícil conseguir desodorante en China. Total, que en el metro sigues con tu película, la gente habla, te mira, pero no te enteras de nada. Eres tú y tus pensamientos. Cuando llegas al trabajo más de lo mismo. Mis compañeras son todas chinas y aunque saben inglés entre ellas hablan chino. Yo estoy concentrado en mi trabajo, de repente me asusto porque parece que están peleando pero no… luego me entero que es su manera de hablar. Me siento como un espectador de primera de una película en Versión Original sin subtitular…Luego vuelves a casa, y sigues encerrado en tu yo mismo y tus pensamientos acordándote de todo lo que has compartido con tus antiguos compañeros de piso. Creo que esta es una de las mejores maneras de conocerse a uno mismo. Los miedos, inseguridades, fortalezas, a la gente que quieres… todo sale a la luz estando solo ante un mundo tan distinto. Sin enterarte de cotilleos, sin saber de los famosos, ni del tomate, sin los realities que contaminan y camuflan nuestros ideales y sentimientos… Te conviertes en un personajillo que dice lo que le pasa por la cabeza sin filtros viendo la vida pasar…

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Es como un viaje espiritual, de autoconocimiento. Eso sí que es la soledad acompañada.

rosi dijo...

joo, q guayy!! q envidia me das!!
Tiene q ser la ostia!! vivir solo...en un lugar donde nada ni nadie te interrumpe...donde ni te enteras de lo q hablan...
Pero hay q tener un par....y yo no los tengo. Casi lo hice pero no fui capaz...me arrepentí y eché marcha atrás.
Espero poder seguir leyendo tu increible experiencia

Mónica dijo...

Hola, creo que te pega de lo "Uno no sabe lo que tiene hasta que no lo pierde" de todas maneras no acostumbramos y no valoramos nuestro alrededor, pero bueno, solo te deseo que pronto aprendas hablar mandarin y te empieces a quejar de las mismas cosas pero con distinta gente. Un beso desde aqui y que te sea leve

Anónimo dijo...

Momentos de soledad son necesarios,conocerte y charlar contigo es importante,asi valoraras, lo que ahora no tienes.La convivencia,con otras personas y otras culturas es aprendizaje, es crecimiento.Sigue escribiendo tus experiencias, porque nosotros también aprendemos.Gracias y un abrazo afectuoso.

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